
Compartimos cuatro poemas del poeta mexicano Pavvel Rodríguez, nacidos en el contexto de nuestros laboratorios de escritura.
Cuando me detengo
fraseo con tu voz
a veces grito palabras que te harían enojar
pienso palabras que aplaudirías
memoricé el juego de azar que suponías tú
como un norte cálido
donde existió el abrazo del mar
mi memoria se rayó de tus muletillas
me faltaron manos para apretar todos tus sueños
se me cayeron todas tus cosas en el andar
no quedó nada de ti
reconstruyo lo que puedo en mi
temiendo estar viviendo una vida que no es mía
como un altar secreto
que tiene tu nombre y también mi futuro.
Ramón nos enseñó el camino de vuelta
fui copiloto miré todos los soles por la ventana
manejamos entre las milpas y otros caminos
sin principio sin final
desde entonces sueño con las camionetas con caja
me llevaste frente al templo
(hay cosas que no hago)
canté alabanzas todas las navidades
di la paz
y tu realidad me abrazó a mi
aprendí a esperar la bendición antes de comer comida caliente
recogí los platos de tu padre después de comer
los quise tanto
que a veces hago excepciones
fui feliz aunque tuviera el diablo en la cara
según doña bere
que me regalaba un beso en la frente
preguntándose si algún día cambiaría
recorrí el valle en silencio con tu ama porque son las seis
y es hora de la oración con miel
probé todos los frutos de tu tierra
fuimos en bicicleta y cocinamos con la abuela
anoté una receta que ya olvidé
en tu cochera dejé mis maletas
nunca imaginé que no estaría de vuelta
solo memorice el camino de regreso
deje los valles sin mirar
ya no vi a tu familia envejecer.
Señora doctora
no ha curado el lesbianismo
ni el trasvestismo
ni esta locura
que instalaron en mi cuerpo completo
siempre que puedo
miro a los lados,
antes de mirar al fondo
de reojo
¿por qué me cuentan que hay vida en un laboratorio?
¿que hay familias enteras?
el amor milagroso entre brazos y leche
cuidar es no condenarte a mirar al vacío del final del apellido
que te disparen
que te arrebaten de mi única unidad
porque estas pesadillas están en las calles
y parece que yo soy muy frágil.
Días de punteros telescópicos en nuestras caras
perdíamos nuestros chalecos de nombres graduados en el pecho
hasta encontrarnos debajo de las mesas
de mayúsculas pintadas en rojo
donde sólo cabíamos entre renglones
que no se podía cruzar el borde del pasillo perpendicular
de letras cursivas ilegibles
intercambiamos días juntos por lombrices que encontramos en nuestros jardines
contamos secretos a los escarabajos en nuestros bolsillos
coleccionamos moscas en nuestras loncheras
mis cuadernos estaban en tu mochila
y yo mordí todos tus borradores
jugábamos a la torre de changuitos en tu casa
entonces deseé quedarme por siempre
y mi hogar ya nunca existió
olvidé lo que había aprendido de mí
y jamás volví a ver tus cicatrices en las manos.
Pavvel Rodríguez (Monterrey, 1998). Artista multidisciplinario. Condenado a una oficina virtual como falso ingenierx. Ha participado en proyectos de producción escénica, en Rompemuros, revista penitenciaria, vol. 5 (2021), para la que también animó un videoclip con rotoscopia. Experimenta actualmente en la poesía y la música.
